Sí, voy a subirme a la última ola digital. Game of Thrones aún genera clicks y es algo que poco a poco va a dejar de pasar. Terminada la serie, es cuestión de días para que deje de ser “relevante” en las redes sociales. Y aunque los análisis de la temporada final han sido tan numerosos como para imprimirlos y empapelar la muralla china, no me voy a amilanar y voy a hacer los comentarios pertinentes porque, creo, puedo aportar a la discusión.

Para empezar, no soy el fanático regular de la serie. Hasta febrero de este año no había visto ni un capítulo completo. Nunca. Hasta febrero.

¿Y qué pasó en febrero para hacer que todo cambiara?

Que empezó el revuelo porque se acercaba la temporada final y, a nivel personal, se sumó que volví a vivir en Venezuela después de dos años buscando mejor suerte en otro país.

¿Que qué tiene que ver Venezuela con Game of Thrones?

Podríamos hablar de que mi país parece haber sido arrasado por, no tres, sino tres mil dragones. O que en un fin de semana ruedan más cabezas que en una temporada en King’s Landing o que lleva 20 años gobernado por una versión caribeña de los caminantes blancos (con todo y su ejército internacional de muertos-vivientes-seguidores).

Pero no fue por eso que vi la serie finalmente. Sino que se juntaron varias circunstancias que paso a detallar:

  • En mi país no estaba trabajando con horario de oficina formal y me quedé sin internet meses, lo que me obligó a recurrir a películas y series que tenía guardadas en un disco duro para distraerme y allí yacían abandonadas las primeras 6 temporadas, subtituladas y todo, de la serie en cuestión.
  • La ausencia de Netflix, Youtube o la posibilidad de descargar películas hizo que mi capacidad de concentración aumentara, y gracias a eso:
  • Logré superar por fin el primer capítulo. Y a disfrutar las peculiaridades de la serie. Y como se acercaba el final en “tiempo real” pues aceleré el ritmo para terminar de verla junto con los millones de fanáticos. Aquí es pertinente acotar que no tenía internet en mi casa, pero sí HBO.

Así que la vi toda, me gustó, alcancé a verla finalizar junto con todo el planeta pero no soy un fanático enfermo de la serie ni invertí 9 años de mi vida esperando las 8 tandas de capítulos anuales. No he sufrido al verla terminar y soy fiel creyente de que alargar los éxitos televisivos es lo peor que le puede pasar a la TV. “Dexter” aún me duele como ejemplo de que todo lo malo puede pasar cuando no sabes terminar con una serie que gusta y va bien. Y “Breaking Bad” es maravilloso ejemplo de lo contrario.

Lo que quiero enfatizar con el párrafo anterior es que sé que no tengo el mismo derecho a pontificar sobre la serie porque no estuve involucrado pacientemente 8 años. Pero sí debo decir que me parece excesivo leer a tanta gente en redes que cree que puede cerrar mejor el trabajo de los que crearon la serie y la hicieron el éxito que es hoy. Algo de crédito merecen los señores Benioff y Weiss. Alguien debería tener la modestia de, al menos, permitir la idea de que algo deben saber los que la crearon para cerrarla como lo hicieron. O al menos usar algún “digo yo” o “creo” o “en mi opinión”.

Algo está mal cuando tanta gente, solo por el hecho de considerarse “fan”, cree que puede decirle a HBO que “Rehaga toda la temporada”. Yo les quiero decir algo a esas personas: ¿En verdad aman la serie?¿Son grandísimos fanáticos del trabajo hecho por estos señores?¿Han llorado soñado y reído por ellos? Entonces respeten un poco su trabajo, su experiencia y confíen en que ellos les han brindado el mejor final que honestamente creyeron que les podían dar. Ninguno de los involucrados puede haber querido dañar su trabajo de 8 años. Denles el crédito que se merecen. Bájenle a la soberbia. No sean tan malagradecidos. 🙂

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