Cine y TV

Los sentimientos de Holmes van a juicio. 

Enola Holmes, que se estrenará en otoño, es el nuevo objetivo de los herederos de Sir Arthur Conan Doyle, que reclaman su...

Aglaia Berlutti Written by Aglaia Berlutti · 3 min read >

Los derechos de autor de obras de dominio, siempre será un tema peliagudo, como lo demuestra la nueva batalla legal que se avecina contra Netflix por el uso de la figura del inmortal Sherlock Holmes en una de sus producciones. Enola Holmes, que se estrenará en otoño, es el nuevo objetivo de los herederos de Sir Arthur Conan Doyle, que reclaman (por enésima vez) su propiedad sobre lo que llaman los “sentimientos” del clásico personaje literario. 

¿Tiene sentimientos Sherlock Holmes? aunque te pueda parecer una pregunta tan insustancial y abstracta como el sexo de los ángeles, en la actualidad puede ser el centro de la más extraña de las batallas legales: ayer The Hollywood Reporter informaba que los herederos de Conan Doyle intentarán un querella por los derechos de autor sobre el personaje de Sherlock Holmes, de cara al estreno de la película “Enola Holmes”, a unos meses de distancia. ¿La razón? El hecho que la capacidad para la empatía, el amor y por supuesto, los vínculos familiares de la clásica creación de Conan Doyle pueden ser el límite legal para una batalla por los derechos en activo y marca registrada del clásico investigador privado? 

Aunque parezca delirante, siempre según THR, los familiares del reputado escritor intentarán hacer valer el copyright sobre los aspectos más reconocibles del personaje, haciendo hincapié en el hecho, que aunque la mayor parte de la obra de Doyle es de dominio público, diez de sus obras fueron publicadas bajo las leyes estadounidenses: en específico, las que llegaron a las librerías entre los años 1923 y 1927. Según los herederos del escritor, el conjunto de obras se diferencian el resto, al plantear a Holmes desde una luz por completo nueva: No sólo se analiza su legendaria capacidad analítica, sino su mundo interior y también, su capacidad para lo sentimientos profundos, algo que Doyle había relegado a un notorio segundo plano durante buena parte de su obra. 

Los litigantes insisten en su demanda — presentada ante el Tribunal federal de Nuevo México — que la línea argumental de los libros publicados en Estados Unidos, analizan a Holmes desde una perspectiva que bien podría ser un mundo narrativo por completo nuevo.“Entre la publicación de todas las historias que forman parte del dominio público y de las que están bajo copyright, ocurrió la Gran Guerra”, indica el cuerpo de la demanda, publicada también por Variety. “En la Primera Guerra Mundial, Conan Doyle perdió a su hijo mayor; cuatro meses después, a su hermano” Los herederos afirman que las desgracias personales, modificaron el eje central en las historias del escritor “Holmes necesitaba ser humano. El personaje necesitaba desarrollar conexión humana y empatía”.

De modo, que los familiares sobrevivientes a Conan Doyle, consideran que la película de Netflix, — producida por Legendary Pictures y basada en las novelas de la autora Nancy Springer, publicadas por Penguin Random House — tienen relación con el Holmes de las obras postreras del escritor (aun bajo el derecho de autor en EEUU) y no las que se encuentran bajo el dominio público. ¿El motivo? Según los detalles de la demanda, que el mero hecho de tener una hermana — o cualquier vínculo familiar — rompe por completo, la idea de Holmes como un hombre frío, sólo dedicado a su labor como detective y le convierte a un personaje más parecido al imaginado por Doyle después de la Guerra. 

¿Te parece complicado? Lo es. Según los demandantes, la película protagonizada por Millie Bobby Brown y Henry Cavill, muestra una perspectiva por completo novedosa sobre el detective, lo cual podría encajar, incluso en términos abstractos, sobre la forma en que un Doyle más maduro imagino a Holmes, aunque que quedó plasmados en sus libros publicados durante 1923 y 1927. El film, dirigido por Harry Bradbeer (Fleabag) cuenta — de la misma manera que la saga de libros en que se está basada — las aventuras de la hermana menor del detective, dotada con la misma inteligencia y capacidad lógica que el conocido detective. Y aunque la película no ha sido estrenada, cuelga suponer que Holmes dejará a un lado sus maneras distantes y frías, en beneficio del nuevo vínculo familiar imaginado para la ocasión. ¿Delirante? ¿Sin sentido? Puede parecerlo, pero en realidad hay antecedentes sobre el tema. 

Corazón sensible, batalla legal en puertas. 

Hace un lustro, la película de Miramax, Mr. Holmes, dirigida por Bill Condon y en la que Ian McKellen interpreta al detective en los últimos años de su vida, también tuvo que enfrentar un litigio por derechos de autor, por los mismos motivos que ahora lo hará Enola Holmes. 

Según los herederos de Conan Doyle, la imagen de un anciano Holmes (aficionado a la naturaleza y poseedor de una rara calidez), contradice por completo las obras previas al dominio público del escritor, por lo que están directamente emparentadas con las escritas después de la Guerra. En la oportunidad, la batalla legal fue lo suficientemente incómoda y pública para provocar problemas en el plató — la película se filmó en Inglaterra — y al final, el caso se resolvió en un acuerdo extrajudicial, que en cierta medida reconocía lo planteado por los parientes del autor. Algo que podría beneficiarles en esta ocasión. 

Para más Inri, los litigantes insisten que desean registrar el aspecto físico y aspectos reconocibles de Holmes, de modo que la apariencia que podría — o no — tener Henry Cavill en la trama, podrían tener una particular importancia a la hora de debatir el asunto legal sobre la pertenencia del personaje como marca. Para bien o para mal, la renovada popularidad de Holmes — algo que parece ocurrir cada cierto tiempo — ha beneficiado no sólo al reclamo público de los herederos de Doyle sino también, a la forma en que su legado se maneja en la actualidad. Un precedente que podría amenazar el uso de obras de dominio público en adelante. 

Written by Aglaia Berlutti
Aglaia Berlutti es abogada, fotógrafa y escritora, ha dedicado buena parte de su trabajo profesional en ambas disciplinas a la profundizar en la iconografía femenina, con especial énfasis en la mujer que crea y la divinidad femenina. Actualmente se desempeña como profesora de Autorretrato, fotografía en Film e historia de la fotografía en Venezuela en la Escuela Foto Arte, fotógrafa independiente y editora en la revista dedicada a la temática del horror Penumbria de México. Profile

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