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Demon Slayer, el gran éxito de taquilla que nadie esperaba

Demon Slayer de Haruo Sotozaki es el éxito de taquilla que salvó al cine de Japón y llegó a EEUU con idéntico...

Written by Aglaia Berlutti · 5 min read >

“Demon SlayerKimetsu no YaibaThe Movie: Mugen Train” de Haruo Sotozaki es el éxito de taquilla que salvó al cine de Japón. Pero el fenómeno parece no limitarse al mercado nipón, sino que llegó a EEUU con idéntico resultado. ¿Qué hace que la película se haya convertido en un éxito de taquilla crítica?

En Japón, nadie esperaba que la película de Haruo Sotozaki “Demon Slayer — Kimetsu no Yaiba — The Movie: Mugen Train” salvara al negocio del cine. La película de anime que cuenta la historia de un grupo de cazadores en una misión riesgosa, no es una rareza. 

Tampoco la mejor en su ámbito o una joya animada al estilo Studio Ghibli. Lo que sí tiene y en abundancia, es una trama trepidante, acción y personajes entrañables. Aun así, eso sigue sin explicar el fenómeno. ¿Qué ha hecho que se transforme en un éxito que al parecer, resulta impredecible? 

Ya la película de Haruo Sotozaki había logrado el año pasado, lo que parecía imposible. En medio de la pandemia y en un Japón aterrorizado por la posibilidad del contagio, se convirtió en el primer estreno en cines en ser rentable. Pero poco después, fue evidente que no se trataba todo del volumen de las ganancias (que ya sería de interés), sino su sostenido aumento. 

De octubre del 2020, la película pasó de ser un entretenimiento a la demostración que el cine japonés podía sobrevivir a la pandemia. Si el occidental había sufrido con el parón de producción obligatorio, el nipón se encontraba en un momento de preocupante deterioro. 

Hubo debates sobre las tradicionales salas podrían sobrevivir al streaming, en un país en que el servicio es en especial popular. Al final, la discusión se centró en el desgaste que provocó la emergencia. Y aunque el gobierno del país no exigió confinamientos obligatorios, si requirió de un “comportamiento ejemplar” de sus ciudadanos. La petición se tradujo en un serie voluntario de series, restaurantes y por supuesto, cines. 

En medio de la situación, el mundo cinematográfico local, se llevó la peor parte. En especial, con sistemas de distribución y proyección que dependen de locales independientes. Por lo que una reapertura parcial en septiembre, fue una prueba de fuego difícil de superar. La película de Haruo Sotozaki lo hizo. 

Demon Slayer, un éxito de allí a dónde va

El triunfo de la película a nivel de taquilla comenzó con su estreno en Octubre del 2020. No hay expectativas a su alrededor (y la publicidad fue deficiente), pero en menos de 10 días, alcanzó los 100 millones de dólares. De inmediato marcó un hito, no sólo por lo inesperado, sino porque la recaudación no se detuvo en la cifra. 

La película culminó el año como la cuarta más taquillera del atípico 2020 como la cuarta más taquillera del mundo. Como si eso no fuera suficiente, causó furor en su país y logró opacar a Tenet de Christopher Nolan. Se trató de una reacción del mercado sin precedentes. 

Hay varios elementos que hacen sorprendente el éxito cinematográfico de Demon Slayer. Más allá del hecho que haya competido con títulos de envergadura como el de Nolan, también está el hecho que en realidad, es un producto local. Y uno dirigido a un público muy específico. El film es la secuela de la historia de 26 de capítulos que componen la primera temporada de la serie del mismo nombre. 

De hecho, no se trata de un argumento diseñado para que el público que no está familiarizado con la historia pueda comprenderla sin problemas. En realidad, las líneas narrativas tan directamente unidas al material original, que cualquier espectador requiere de ciertos conocimientos para entender qué ocurre.

Con todo, la película logra emocionar y sobre todo, conquistar el público de los países en los que ahora se ha estrenado. La gran sorpresa radica además, en la forma en el relato logra sorprender y emocionar. Incluso, si el público no tiene muy claro el núcleo de la acción. ¿Qué provoca semejante fenómeno? Hay varias cosas que analizar al respecto. 

Demon Slayer, una larga tradición de historias

“Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba” es una serie de manga de la mangaka Koyoharu Gotouge. Su primera aparición ocurrió el 15 de febrero de 2016 en la revista semanal Shūkan Shōnen Jump de la editorial Shūeisha hasta hasta mayo de 2020. La serie completa se ha recopilado en 23 volúmenes.

La inevitable adaptación en anime producida por el estudio Ufotable fue estrenada el 6 de abril de 2019 con un considerable éxito. La serie finalizó el 28 de septiembre del mismo año, con buenas críticas sobre su adaptación y elementos argumentales. 

El argumento está ambientada en el Japón de la era Taisho (1912–1926) y relata la historia del adolescente Tanjiro Kamado. Este hijo mayor de una familia humilde, descubre un día que todos sus parientes fueron asesinados por un oni, o demonio, que se alimenta de humanos. 

La única sobreviviente a la masacre es su hermana Nezuko, convertida en demonio durante la tragedia. No obstante, Nezuko protege a su hermano incluso desde su nueva condición. 

A partir de allí, la serie muestra el tradicional camino del héroe, con Tanjiro convertido en un aspirante a cazador de demonios. A mitad de camino entre la tragedia, la aventura y el drama, se trata de un historia con el suficiente contenido humano para conmover. 

Además de su preocupación por encontrar una forma que su hermana recupera su naturaleza humana, la serie profundiza sobre en varios personajes de interés. Pero en especial, tiene el ingrediente clásico de toda historia japonesa. La camaradería, el honor y diversas dimensiones de simbolismo. 

Un fenómeno sorpresivo

Aunque el manga tiene una base de fanáticos sólida y tuvo un moderado éxito comercial, el salto de la historia llegó con la adaptación televisiva. Su primera temporada “Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba” llegó a la pantalla chica de Japón de abril a septiembre de 2019. Unos meses después, se hizo popular a través de las plataformas streaming Netflix y HULU. A partir de entonces, se volvió un fenómeno mundial. 

La serie es una confluencia de buenas decisiones tanto argumentales como de técnicas. La magnífica animación es considerada una pequeña pieza de arte, que combina las escenas de acción con una hábil economía de recursos. Los efectos digitales corren a cargo de Ufotable, el estudio de animación japonés con sede en Nakano.

Pero más allá de lo visual (que en realidad mantiene el estandar de calidad de otras obras semejantes), el verdadero éxito de la serie son sus personajes. Tanjiro, un sobreviviente en busca de reivindicar el bien y el mal en su interior, se ha convertido en un símbolo japonés. En especial, cuando el país comienza a recuperarse de los estragos de la pandemia y busca unir esfuerzos para la recuperación económica. 

Además, el éxito de la película se ha convertido en sí mismo en una metáfora. Que una película animada con un tema tradicional japonés, sea mucho más popular que producción extranjera, es significativo. Y buena parte de los japoneses están convencidos que la película es un tributo a los sobrevivientes de la pandemia. Al final, se trata de una celebración a la tradicional paciencia y esfuerzo japonés por la supervivencia

Un éxito de taquilla inesperado

La película “Damon Slayer” ha recaudado hasta abril del 2021 más de 417 millones de dólares en todo el mundo. El récord le permitió convertirse en el primer film japonés en alcanzar los 400 millones de dólares. Ya en diciembre, había logrado su estatus de fenómeno, al destronar a “Spirited Away” (2001) de Hayao Miyazaki como el mayor triunfo de taquilla en sala. 

En EEUU, su éxito también fue inesperado y además, en una curiosa competencia con el cine local. No sólo el logró el primer lugar de taquilla sobre Mortal Kombat de Simon McQuoid, sino que lo mantuvo por una segunda semana. Hasta ahora, la película ha recaudado $34.1 millones de dólares, lo que supone toda una hazaña. No se trata sólo que venció al remake de una historia querida por el público, sino logró imponerse al cine live action. 

¿En qué consiste el éxito de una historia con su propia mitología y no precisamente fácil de entender? En realidad, la pregunta pudiera enfocarse hacia qué la hace más atractiva que el cine local. Los movimientos de la Industria cinematográfica luego de la pandemia siguen siendo sorprendentes.

 Tanto como para desconcertar y seguir considerándose fenómenos de estudio. Pero en el caso de Demon Slayer, además se trata una curiosidad simbólica. Una forma de demostrar que a pesar de todo, el cine (el que conmueve y asombra) sigue imponiéndose a propuestas más elaboradas y quizás costosas. 

Written by Aglaia Berlutti
Aglaia Berlutti es abogada, fotógrafa y escritora, ha dedicado buena parte de su trabajo profesional en ambas disciplinas a la profundizar en la iconografía femenina, con especial énfasis en la mujer que crea y la divinidad femenina. Actualmente se desempeña como profesora de Autorretrato, fotografía en Film e historia de la fotografía en Venezuela en la Escuela Foto Arte, fotógrafa independiente y editora en la revista dedicada a la temática del horror Penumbria de México. Profile

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