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Resident Evil, Welcome to Raccoon City: El enésimo intento fallido por brindar sentido a un universo mayor

Resident Evil: Welcome to Raccoon City es quizás la experiencia cinematográfica más cercana al juego homónimo, pero termina por ser un fan...

Written by Aglaia Berlutti · 5 min read >

Resident Evil: Welcome to Raccoon City de Johannes Roberts, es quizás, la experiencia cinematográfica más cercana al juego homónimo, luego de una larga serie de intentos fallidos. Pero a pesar de las buenas intenciones de su nuevo director y guionista, la película termina por ser un deslumbrante fan service con poco novedoso que mostrar, mucho que lamentar y la promesa de una inevitable continuación. 

Resident Evil es una de las franquicias cinematográficas más famosas. Basada en el videojuego del mismo nombre, sus películas pretendían adaptar el oscuro universo de su versión para consolas a la pantalla grande. Pero con frecuencia, la saga protagonizada por Milla Jovovich y dirigidas por Paul W. S. Anderson, tenía poca relación con el material original. El reboot “Resident Evil: Welcome to Raccoon City” intenta no sólo enmendar el error sino ser lo más fiel posible al conocido universo.

Pero no lo logra. O al menos, tiene verdaderas dificultades para lidiar con el peso de una herencia cinematográfica, que no logra equilibrar en una producción coherente. Por supuesto, resulta casi inevitable. Roberts tenía un curioso compromiso. O mejor dicho, varios a cuestas. Por un lado, debería enfrentar la alargada sombra de la rentable saga cinematográfica protagonizada por Milla Jovovich. Por el otro, la desconfianza de los acérrimos fanáticos al conocido juego de video, sobre su fidelidad al material original. Durante años, la franquicia dirigida por Anderson, fue criticada por ignorar y modificar a su antojo el complicado universo original. Una salvedad que alejó de la serie de films a buena parte de los fanáticos.

No obstante, el regreso de la historia a la pantalla grande de la mano de Johannes Roberts, prometió enderezar el entuerto. No obstante, el film es solo un recorrido a través de escenarios familiares para la mayoría de los fanáticos de la famosa saga de videojuegos, sin alcanzar una verdadera profundidad. El argumento, plagado de lugares comunes y con giros predecibles, tediosos y la mayor parte del tiempo aburridos, es una combinación incompleta entre un universo mayor y algunos códigos del género del terror. Sin duda, se trata de un experimento curioso que intentó probar la efectividad del material. En especial, en medio de la evidente evolución del género zombi y del survival horror en las últimas.

Sin embargo, la película carece de personalidad y termina por convertirse en una narración oscura, con un aire claustrofóbico, pero poco interesada en contar algo más allá que un rápido repaso por la mitología general de Residente Evil. El juego, convertido en la actualidad en objeto de culto, no sólo fue uno de los pioneros de un tipo de horror muy específico. También, de una interacción completa entre la noción sobre el miedo y la amenaza, que rara vez puede verse en los videojuegos. Sus versiones cinematográficas, aunque intentaron reflejar el ambiente malsano del material original, no lograron hacerlo. Tampoco lo logra el reboot y es quizás, esa carencia de personalidad y la poca capacidad para construir una narración eficaz, sea la mayor debilidad del largometraje. 

Un larga y desordenada historia, sin ningún aliciente 

Durante buena parte de las últimas décadas, el género zombi ha tenido un revival considerable. En especial, con experimentos afortunados como el universo televisivo de The Walking Dead o éxitos de taquilla al estilo World War Z de Marc Forster. También, han triunfado las diversas reinvenciones a la premisa del ataque zombi o la infección súbita. Películas como Melanie (2016) de Colm McCarthy y las series iZombie y Z Nation, demostraron el poder de la premisa en la cultura pop.

La saga Resident Evil, a pesar de su irregular trayectoria en pantalla, fue la abanderada de todo el fenómeno. Su historia acerca de un virus mortal capaz de crear monstruos hambrientos, ha demostrado ser todo un éxito. Buena parte del triunfo del concepto, es debido a la saga de Capcom, que comenzó su recorrido por el mundo de los videojuegos en 1996. Origen del término Survival horror y homenaje involuntario a clásicos del género de ciencia ficción como Alien, Resident Evil encontró un punto fresco que explotar.

Con su aire pseudocientífico y una primera versión sobre el enemigo corporativo, Resident Evil se convirtió en un éxito de inmediato entre los jugadores. Para 1997, la productora Constantin Film obtuvo los derechos para su adaptación. Finalmente, para comienzos del milenio y con Paul W. S. Anderson a la cabeza, el proyecto comenzó su trayecto a la pantalla grande.

Pero para sorpresa de los fanáticos, la extensa, complicada y detallada trama, poco tenía que ver con la película que se estrenó en el 2002. El primer film de Resident Evil tenía algunas líneas en común con el juego, pero apostada a un terror más inmediato. También incluía personajes fuera del canon conocido, sin otro motivo que su espectacularidad en pantalla. Con todo, la película fue un éxito de taquilla. Con su recaudación de US$103 millones, de inmediato tuvo la posibilidad de una secuela.

Lo que parecía un experimento, se convirtió en un recorrido por un universo propio, a menudo criticado por su confusa premisa e incongruencia general. A la secuela del 2004, le siguieron cinco películas más. Para su último capítulo en cines, la saga había recaudado la abultada suma de US$1.230 millones. Pero a pesar de su éxito, su falta de apego al material original, convirtió a la franquicia con una combinación de ciencia ficción y excesos. Algo que contradecía lo que ocurría con la versión en el videojuego, que, a partir de 2017, volvió a sus orígenes terroríficos.

La disparidad entre el producto en pantalla y el que obsesiona a millones de jugadores del todo el mundo, planteó la posibilidad de un reboot. Uno que, además, pudiera englobar la idea del universo terrorífico que hizo popular al juego. De modo que Resident Evil: Welcome to Raccoon City, es un regreso a los orígenes de la visión esencial de la historia. Y también, un inteligente recorrido por sus símbolos principales.

El intento de una premisa fresca para Resident Evil

El reboot de la franquicia, intentó mezclar el argumento de dos de los juegos originales. Eso incluyó también los escenarios más populares de la saga, como la conocida Mansión Spencer, un hito dentro de Resident Evil 1 y su continuación. Además, Resident Evil: Welcome to Raccoon City apostó directamente a lo terrorífico. Según explicó el director Johannes Roberts a Fandom, la intención del argumento es la de crear una historia de origen que relatara los aspectos más oscuros y tétricos del juego.

Para la ocasión, Roberts — que también escribe el guion junto con Greg Russo — incluyó a varios personajes tradicionales de la mitología del videojuego. Entre ellos se encuentran a Chris Redfield, interpretado por Robbie Amell. La última vez que el personaje fue incluido en la saga cinematográfica fue en la película Resident Evil 4: la resurrección, encarnado por Wentworth Miller. Pero en la versión 2021, el personaje tendrá una relación mucho más estrecha con su versión original.

También llega a la pantalla Claire Redfield en la piel de Kaya Scodelario. La hermana de Chris, también tiene una nueva versión cinematográfica más apegada al conocido por los fanáticos. Otro nombre conocido es el de Jill Valentine, interpretada por Hannah John-Kamen. Para completar el cuadro protagonista, la producción incluyó a Leon S. Kennedy, encarnado por Avan Jogia.

Pero, la consciente atención al detalle en Resident Evil: Welcome to Raccoon City, no es suficiente para lograr una película coherente o incluso, con algún interés real por rescatar, reavivar o brindar sentido al tránsito elocuente del juego a través de su evolución. Incluso, solo brindar aire fresco a la saga cinematográfica. La obra de Roberts se queda a medio camino entre un recorrido entre huevos de pascua que intentan cautivar al fanático y una historia plana, para consumo del público ajeno a los códigos del fuego. Quizás, en manos más hábiles, Roberts podría haber logrado que un equilibrio precario como ese, pudiera relatar el núcleo oscuro de un universo basado en la paranoia, el temor y el miedo. Pero Resident Evil: Welcome to the Raccoon City, es únicamente un homenaje al apartado visual y secuencial del juego del cual hereda el nombre y los elementos más reconocibles de su guion. Más allá de eso, el film es un juego de piezas genéricas sin un trayecto que concluir. Tal vez, su punto más bajo.

Written by Aglaia Berlutti
Aglaia Berlutti es abogada, fotógrafa y escritora, ha dedicado buena parte de su trabajo profesional en ambas disciplinas a la profundizar en la iconografía femenina, con especial énfasis en la mujer que crea y la divinidad femenina. Actualmente se desempeña como profesora de Autorretrato, fotografía en Film e historia de la fotografía en Venezuela en la Escuela Foto Arte, fotógrafa independiente y editora en la revista dedicada a la temática del horror Penumbria de México. Profile

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