Cuando apareció Twitter, como un proyecto interno de una pequeña empresa llamada Odeo, con el no tan ambicioso objetivo de ser una herramienta de comunicación interna cuyos mensajes no superaran los 140 caracteres (porque la idea era que se enviaran o recibieran con SMS), el público que había estado comunicándose a través de sus blogs personales se enamoró del “microblogging” (ya nadie habla de “microblogging, por cierto). Aparecieron decenas de servicios similares que hoy ya nadie recuerda (¿alguien aún usa “Plurk”?) y otros que si encontraron su propio nicho (como Tumblr). Pero Twitter fue evolucionando de tal forma que se convirtió en una de las herramientas favoritas de comunicación de gran parte de las personas que diariamente nos conectamos a Internet por trabajo o por puro gusto y diversión.

Muchos de los features que hoy disfrutamos en Twitter no existían en 2006, o a principios de 2007 cuando uno entraba al menos una vez al día al ese sitio web para contestar una sencilla pregunta “¿qué estás haciendo?”. Al igual que Twitter, Facebook también evolucionó, al punto que hoy no es ni la sombra de lo que fue en ese mismo año 2007, (ahora te pregunta “¿en qué piensas?”, y tiene un timeline con las actualizaciones de tus amigos, familiares y demás, al principio entrabas a tu página, y de allí ibas a las de tus amigos).

Todos estos servicios, estas redes sociales y de información sustituyeron en gran medida a los blogs como forma de comunicar tus ideas a través de posts largos o cortos, para los que investigabas, buscabas enlaces, fotos y demás, por esa necesidad de comunicarte, de compartir lo que tenías en la cabeza (porque si no ¡te explotaba!). Pero la necesidad sigue allí. Ya compartimos las fotos de las mascotas, los hijos, el viaje, la comida; ya le hemos dado feliz cumpleaños a la gente a través de Facebook por 7 años al menos, y comentamos la entrega del Oscar a través de Twitter. Discutimos, nos molestamos, nos alegramos, llegamos a entendimientos y más, a través de series de mensajes cortos o “actualizaciones de estatus” de cuatro párrafos.

Apareció Medium, volvimos a escribir, quizá para otro público, con otra frecuencia, con más gusto en el caso de algunos como yo, que nos enamoramos de como se despliega la tipografía y otros detalles que como sabemos, hacen las grandes obras.

Pero la necesidad de escribir un poco más sigue aquí. Algunos no abandonamos los blogs, de hecho creamos otros para cubrir los temas que nos apasionan, y vemos como mucha gente ha logrado incluso desarrollar un estilo narrativo en tweets de 140 caracteres, donde leyendo los timelines descifras un mensaje más complejo que los sencillos mensajes individuales. Pero Twitter es muy limitado en caracteres, Facebook es privado, Medium tiene su público pero tienes que entrar allí. Y aparecen los Twitter Moments.

Justo grabando nuestro podcast semanal hablábamos de que para allá iba la cosa, de que Twitter iba a ir dando oportunidad de escribir más, (ya nos ha dado señas extendiendo el límite de caracteres en los mensajes privados), y hoy anuncian que ese feature que tenía tiempo en el tintero, llamado antes “Project Lightning” va ver la luz como Twitter Moments (primero en EEUU, luego en el resto del mundo, primero con un grupo reducido de personas, luego todos tendrán acceso). Todos vamos a Twitter a buscar contestar una pregunta primordial en nuestro mundo interconectado y sobreinformado: ¿qué está pasando?. Twitter es una herramienta importantísima hoy para saber qué pasa, dónde está pasando, desde variados puntos de vista. Con la adición además de Periscope, no solamente a través de textos y fotos, sino de streaming en vivo desde el lugar donde ocurren los hechos. Ahora cuando entremos a Twitter vamos a encontrar una sección nueva llamada “Momentos”, y al hacer click sobre ella veremos varios titulares relacionados con los eventos que son noticia, que están discutiñendose en Twitter, (que fueron Trending Topic, por ejemplo), y al hacer click sobre esos titulares entraremos en una nota en pantalla completa, o una selección de tweets relacionados con esa noticia, curados por un equipo de editores que trabaja para Twitter.

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Twitter es el lugar para encontrar lo que está pasando en el mundo ahora, hoy, a esta hora. Con Moments, se ordena, se organiza la forma de presentar esa información, es una nueva interpretación del servicio, le da un nuevo sentido y lo hace diferente una vez más, de Facebook (una vez un amigo definió Twitter como “lo que tu quieres que sea”, y ahora toma una forma mucho más definida como red de información. Facebook es una red social, cerrada, para compartir y ver lo que quieres ver dentro de una especie de burbuja, y no digo que sea malo o bueno, sino que es distinto a Twitter). Moments no es para mostrarnos las cosas en tiempo real, sino para darnos una mirada más calmada, opuesto a la gran velocidad en la que pasan las cosas en nuestro timeline “tradicional” de Twitter. Moments nos mostrará “cosas que son relevantes pero no necesariamente están pasando en este preciso instante”, dice Andrew Fitzgerald, quien lidera el equipo de curadores de Moments.

Jack Dorsey asumió como CEO permanente de Twitter el lunes, y el martes lanzaron Twitter Moments. Es una clara señal de hacia dónde quiere llevar la compañía, es una clara señal de que quiere colocar a Twitter en una posición de ventaja frente a otros medios sociales, aprovechando su fortaleza más grande. Pareciera que quiere mostrarnos una mirada más amplia del mundo que observamos todos los días desde nuestra ventana (sea en el escritorio o en el móvil).

Hay muchas preguntas acerca de cómo va a funcionar Moments, y si va a funcionar, pero nos emociona pensar en cuáles pueden ser las respuestas.