Barry regresa en busca de la redención.

Barry regresa con un propósito: la redención de su personaje principal. Y esta vez, a pesar de las balaceras y los secretos inquietantes y en busca de paz y de nuevos lugares que explorar.

La serie Barry de HBOMax regresa con un propósito: la redención de su personaje principal. Y esta vez, a pesar de las balaceras y los secretos inquietantes. No obstante, lo que más sorprende del objetivo emocional de la tercera temporada es que lo aborda desde espacios novedosos. La percepción que la historia del asesino a sueldo en busca de paz, busca nuevos lugares que explorar. Y lo hace con una precisión emocionante que recupera parte de sus mejores momentos. 

En una de los primeros capítulos de la nueva temporada de Barry de HBOMax, el personaje interpretado por Bill Hader, se hace preguntas sobre el futuro. Existenciales, otras emocionales, unas pocas sobre el ámbito de lo corriente y lo cotidiano. Eso de pie, aturdido por el miedo y mientras se palpa el bolsillo del pantalón en busca de un arma. Nada que sorprender a los fanáticos acérrimos del programa. Pero en realidad, la breve escena muestra algo más. Barry, con el rostro tenso y la mirada fija, es ahora un hombre en busca de un propósito. Uno, que se conecta y se vincula con la connotación de un final necesario a una historia personal cada vez más enrevesada. 

La serie, con todo su aire contenido, extravagante y doloroso, llega a una tercera temporada que sorprende por su renovada solidez. Si en la segunda parecía haber perdido un poco de su capacidad para sorprender, la recupera completa en sus nuevos capítulos. Lo hace, además, a través de una fórmula inesperada. La de poner a Barry en el centro de su humanidad. Antes, el argumento de la serie jugó con los altibajos emocionales e intelectuales del personaje. Con su ambigüedad, fracasos amorosos y al final, el trauma de una vida misteriosa que el guion se ocupó de mostrar con cuidado. 

Henry Winkler ganó un Emmy por su interpretación del profesor Gene Cousineau en Barry de HBO.

Para sus nuevos capítulos, Barry regresa con una extraña versión de la resurrección emocional del personaje. De un vínculo evidente con sus dolores más complicados y su firme decisión de recuperar la paz en medio de la tormenta. Eso mientras Barry debe manejar las consecuencias de una guerra entre diferentes tentáculos del narcotráfico que abarca desde bandas chechenas hasta bolivianas. Pero mientras las complejas redes criminales se tejen a su alrededor, Barry se enfrenta a la soledad, al miedo y la incertidumbre. También, a que a dolorosa ruptura en su vida, está a punto de abrir un espacio insalvable. ¿Llegó el momento en que las dos personalidades del personaje terminen por mostrarse a la vez? 

Los dos rostros de Barry 

Barry enfrenta un hiatus de tres años. También, al hecho que buena parte de sus fanáticos pudieron haber perdido interés en la historia. Pero el argumento lo sabe y comienza con pie fuerte. En especial, cuando pone en el mapa el hecho que Barry esta vez — y quizás de forma definitiva — no puede seguir ocultando su pasado y su identidad. Las peores masacres están por llegar y Barry, hierático, con flashbacks cada vez más traumáticos se enfrentará a todo con mano firme. Pero también, al hecho que la investigación en su contra se acerca cada vez más a una conclusión. De hecho, buena parte de los primeros capítulos de temporada, dejan claro que esta es la última oportunidad en que Barry podrá pasar inadvertido. O en el mejor de los casos, hacer piruetas entre sus dos versiones de la realidad. 

Y mientras todo eso ocurre, la serie toma la arriesgada decisión de dividir la acción en paralelo entre dos escenarios improbables. Por un lado, su carrera sobre el escenario y brindar mayor importancia a la lucha interna de Barry en un sentido más novedoso. Ya el escenario no se trata de un escape o una versión temible de lo perdido o encontrado en mitad de sus debates morales. Ahora Barry deberá tomar la necesaria decisión entre los dos aspectos de su vida. Por supuesto, que la serie plantea la idea como una imposibilidad. ¿Puede un asesino a sueldo dejar su pasado — y los riesgos — para volver a comenzar?

La pregunta se planteó desde la primera temporada, pero ahora, la respuesta implica que todas las aristas tenebrosas en la vida de Bary son inevitables. La serie ya no juega con el delicado equilibrio entre las diferentes visiones de la vida del personaje. En esta ocasión, debe tomar una decisión. Una inmediata, violenta y sin duda, que repercutirá a largo plazo en la vida del personaje. Y no sólo a nivel afectivo. También, en el hecho que empuñar un arma — o soltar un monólogo sobre el escenario — son grietas refractarias en el argumento. Una no puede ocurrir sin la otra. Pero en la tercera temporada, Barry deberá escoger cual es el camino a seguir. Y en especial, cómo proteger al hombre en que se convertirá luego de tomar esa decisión. 

La risa oscura en Barry 

La tercera temporada comienza una imprecisa cantidad de semanas después de los eventos de la segunda. Y de hecho, la serie se esfuerza por brindar la sensación de disolución. El personaje avanza en medio de amenazas y tratando que asesinar — “el trabajo inmediato» — a medida que el argumento deja claro la presión interna que soporta. Por supuesto, es una decisión curiosa. Los nuevos capítulos están enfocados en dejar claro que Barry está a punto de perderlo todo, pero que tiene poco entusiasmo en detener el proceso.

Uno de los favoritos de la audiencia: Anthony Carrigan como NoHo Hank

También, en que la serie llegó a un punto de inflexión es que es imposible continuar avanzando por la fina linea de un Barry en plena dicotomía. Para bien o para mal, el programa llegó al borde mismos de las decisiones difíciles. Eso, mientras narcotraficantes bolivianos, chechenos y otras tantas nacionalidades buscan asesinar a Barry. Y también, con el personaje luchando por una historia de amor improbable. Pero al final, llegará la sangre — o la sangrienta revolución — de una historia que ya lleva demasiado tiempo en mitad de un espacio vacío.

Aglaia Berlutti

Aglaia Berlutti es abogada, fotógrafa y escritora, ha dedicado buena parte de su trabajo profesional en ambas disciplinas a la profundizar en la iconografía femenina, con especial énfasis en la mujer que crea y la divinidad femenina. Actualmente se desempeña como profesora de Autorretrato, fotografía en Film e historia de la fotografía en Venezuela en la Escuela Foto Arte, fotógrafa independiente y editora en la revista dedicada a la temática del horror Penumbria de México.

Add comment

Follow us

Don't be shy, get in touch. We love meeting interesting people and making new friends.

Most popular

Most discussed