Jaqueable

¿Estás escuchando?

Hablamos mucho de liderazgo, de mejores relaciones profesionales e interpersonales, y todo comienza por escuchar a los demás.

Guillermo Amador Written by Guillermo Amador · 4 min read >

A propósito de la importancia de estar abierto a aprender, y que es una muestra del respeto que debemos tener a los demás como personas y profesionales, todo comienza por querer escuchar a los demás.
Hablamos mucho de liderazgo, de mejores relaciones profesionales e interpersonales, hablamos de los más grandes emprendedores, los más exitosos fundadores de empresas que admiramos, y en todos ellos hay algo en común: la capacidad de ser buenos oyentes.

La primera vez que leí algo acerca del poder que tiene escuchar a los demás, realmente escucharlos, no tener ya la respuesta guardada bajo la manga sino escucharlos, fue en un libro de Dale Carnegie que estaba en la biblioteca de mi casa (algo muy ochentoso, hoy en día suplantado por una conexión a Internet), donde entre sus consejos más importantes estaba escuchar a la gente y mostrar interés honesto en lo que dicen (es decir, mostrarles que tienes interés, no fingirlo).

En una época en las que las comunicaciones electrónicas son casi exclusivamente la forma en la que nos relacionamos con los demás, mucha gente ha ido perdiendo la habilidad de escuchar, una habilidad que puede serte útil en todos los aspectos de tu vida, no solo en el trabajo sino además con tu familia y amigos.

¿Quieres ser mejor oyente? Estos son algunos consejos:

-Tienes que estar presente. Muchas veces nos pasa que estamos hablando con alguien y lo vemos chequeando su email, mirando a otros lados, mirando su reloj, con la mirada perdida. Es algo que notamos si estamos en una reunión presencial, pero también en una llamada telefónica o por Zoom. 

Hace unos años escribí una pieza hablando de que la tecnología es una herramienta para conectarnos con otros seres humanos, no para sustituírlos. Aun hoy sigue estando vigente (le pueden dar una mirada aquí), y el consejo aquí es que trates de estar presente, que apartes tu teléfono de tu vista unos minutos, pongas las notificaciones en silencio y prestes atención a lo que dice el otro, porque si el cerebro está haciendo muchas cosas a la vez, quizás te pierdas ese momento en el que puedes llegar a enriquecer la calidad de tu relación con las personas. O como dije en el texto que escribí hace 7 años:

Solo intenta que, la próxima vez que estés hablando con alguien, el teléfono esté en tu bolsillo y tu mirada apunte a la persona que habla. Probablemente escucharás cosas interesantes, conocerás facetas increíbles de personas de las que ya creías saberlo todo; aunque sea aterrador estar en un «chat en tiempo real», donde no hay forma de «deshacer», y tengas que compartir una sonrisa y hasta una carcajada de verdad, sin emoticones.

En resumen: Pon el teléfono a un lado, no mires otros monitores sino el de la teleconferencia (y si la reunión es en persona, no mires ningún otro sino el de la presentación, de haberla, pero tu mirada debe estar en el que habla), no revises email, no estés pensando en lo que vas a hacer después, qué hay de almuerzo ni mucho menos.

-Muestra que estás presente. Esta parece ser más fácil, ¿no? Si estás allí, ¡estás presente! Pues no. También nos ha pasado que estamos hablando en una reunión y vemos que hay gente que constantemente asiente con la cabeza (mirando a otro lado) o que simplemente está allí de forma pasiva, pero su lenguaje corporal (y si es una llamada de solo audio, el tono de su voz) te hace entender que no te están prestando atención, o simplemente no les interesa lo que dices.

Las personas te van a dar mucho más de sus ideas, de su entusiasmo, si notan que les estás prestando atención: así que usa tu lenguaje corporal para demostrarlo y añadir energía a la conversación: inclínate hacia la persona, asiente cuando escuchas una idea interesante (no durante toda la conversación) o para mostrar que estás de acuerdo, abre los ojos en el momento adecuado.

No es suficiente con estar presente, hay que demostrar que estamos allí prestando atención.

-Aprende a escuchar y pregunta al otro. Hay reuniones en las que vemos que hay personas que no quieren escuchar sino ser escuchados. Están esperando que termines de hablar para decir lo que tienen preparado para la reunión, no importa lo que hayas dicho tú. Pues a veces es mejor estar interesado que parecer interesante, y una de las mejores formas de aprender a escuchar mejor es asumir que la persona con la que vas a hablar debe saber una o dos cosas que pueden enriquecer tu librería personal de conocimientos. Si entramos a una conversación con una agenda de respuestas preestablecida, no vamos a aprovecharla y vamos a perder la oportunidad de mostrar empatía y realmente entender al otro. Si entramos en una reunión con el objetivo de entender las ideas y perspectiva del interlocutor, este va a abrirse mucho más contigo y le darán más importancia a tu opinión porque estará basada en el respeto que sientes por lo que está diciendo.

Tampoco debemos asumir que tenemos todas las respuestas, pedir la opinión de los demás es una señal de confianza en el otro, de respeto a su opinión o formación. Como dijo Ted Rubin en estos días: “haz preguntas relevantes, pero asegúrate de prestarle atención a las respuestas”.

-¿Y tú qué piensas? Esa es una de las frases más importantes del Castellano, del Inglés, de cualquier idioma. Y es que escuchar a los demás no solo hace que potencialmente aprendamos algo nuevo e impulsemos los proyectos y relaciones personales hacia adelante: escuchar a los demás influye en generar relaciones de respeto y confianza, mejores equipos, mejores empresas, porque una de las mejores manifestaciones de respeto en el trato diario es simplemente esa, escuchar a las personas. Pregúntale a la gente con la que trabajas, pregúntale a tu familia “¿tú que piensas?” cuando vayas a tomar una decisión, haz que se sientan parte del proceso, de la toma de decisiones, al menos considera lo que te digan (no necesariamente tienes que irte siempre por ese camino) y crecerá la confianza.

Me encantaría saber tu opinión de este tema, si te consideras un buen oyente o si tienes ejemplos “de la vida real”.

Y si quieres recibir artículos como este en tu buzón todos los lunes, suscríbete a mi lista de correo en todo.elmodulor.com.

Written by Guillermo Amador
Guillermo es Arquitecto, Marketero, Podcaster. También es Masterchef de su casa. En sus ratos libres...ah no, eso no tiene. Profile

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *